Tras 31 días de protestas, el gobierno de Daniel Noboa entra a la recta final del referéndum del 16 de noviembre con una aprobación superior al 50% y con la promesa de una nueva Constitución “sencilla y eficiente”, centrada en seguridad e inversión sin revertir derechos humanos ni ambientales, según JP Morgan. Sin embargo, el banco de inversión estadounidense advierte que el proceso constituyente podría abrir un periodo de riesgos, incertidumbre y menos inversión llegando al Ecuador en el corto plazo.
El análisis más reciente de JP Morgan sobre Ecuador, “From protests to polls: Noboa’s next test”, publicado el 30 de octubre de 2025, examina el momento político y económico que enfrenta el presidente Daniel Noboa a las puertas del referéndum constitucional del 16 de noviembre y tras superar un ciclo de paralizaciones indígenas que duró 31 días.
Una Constitución “directa y eficiente”, sin revertir derechos
J.P. Morgan es una de las instituciones financieras más grandes y antiguas del mundo, parte de JPMorgan Chase & Co. y con presencia global. Opera como banco de inversión y gestor de activos, ofreciendo servicios a gobiernos, empresas e inversionistas, como emisión de deuda, análisis económico y manejo de riesgos. Es muy influyente en los mercados internacionales y es conocido por índices como el EMBI, que mide el riesgo país de economías emergentes como Ecuador.
Según su reciente informe, el gobierno de Noboa ha dejado claras sus primeras líneas sobre el nuevo texto constitucional. JP Morgan recoge que:
1.- “El presidente Noboa ha expresado su preferencia por una Constitución ‘directa y eficiente’, reduciendo el número de artículos a 180 desde los 444 actuales.”
2.- “Las directrices iniciales sugieren que las reformas se centrarán principalmente en la legislación penal y la política de inversiones, manteniendo la protección de los derechos humanos y ambientales.”
Es decir, la propuesta busca menos artículos, más énfasis en seguridad e inversión, pero manteniendo la protección de derechos humanos y ambientales.
