
A más de 15 días de la tragedia, familias afectadas advierten que la emergencia continúa y reclaman mayor celeridad de las instituciones para atender las pérdidas económicas y patrimoniales.
A más de 15 días del hecho que dejó graves afectaciones en distintos inmuebles y negocios de Riobamba, las familias perjudicadas continúan a la espera de respuestas concretas por parte de las instituciones responsables de atender la emergencia.
Durante un pronunciamiento, se cuestionó la falta de celeridad en la atención y se señaló que, pese a las reuniones y diálogos mantenidos durante este periodo, los afectados todavía no encuentran una ruta clara que les permita superar las consecuencias de la tragedia.
“Las instituciones tienen un rol que cumplir y quienes administran las instituciones tienen la obligación de atender los problemas de la población”, se manifestó, al advertir que la situación requiere informes, acciones concretas y respuestas oportunas.
Pérdidas económicas y patrimonio en riesgo
La preocupación no se limita a las pérdidas materiales. Entre los afectados existen propietarios de bienes patrimoniales que representan años de esfuerzo familiar y cuya recuperación podría implicar inversiones de cientos de miles de dólares.
A esto se suma la pérdida de mercadería, negocios y medios de vida. Para varias familias, la afectación económica continúa mientras esperan soluciones.
Uno de los principales riesgos está relacionado con los inmuebles patrimoniales que aún permanecen expuestos. Las fachadas que lograron conservarse podrían deteriorarse aún más ante nuevos episodios de lluvia, incrementando el costo de una futura restauración.
“Cada vez que esto sucede, restaurarlo va a costar más”, es la preocupación expresada por algunos de los propietarios afectados.
Piden un censo para determinar la magnitud de las pérdidas
Ante este escenario, se plantea la necesidad de establecer un censo integral de las personas, negocios e inmuebles afectados, que permita determinar con precisión la magnitud de las pérdidas económicas y patrimoniales.
Aunque se ha hablado de pérdidas millonarias en diferentes sectores, se considera indispensable contar con información oficial que permita dimensionar el impacto y establecer mecanismos adecuados de asistencia y recuperación.
La afectación patrimonial, además, tiene una particularidad: su valor no se limita al aspecto económico, debido a que muchos de estos inmuebles forman parte de la historia y la identidad de Riobamba.
Llamado a las instituciones y a la ciudadanía
En este contexto, se hizo un llamado a las instituciones y a las denominadas fuerzas vivas de Riobamba para unir esfuerzos y buscar soluciones.
Entre los actores que podrían aportar en este proceso se mencionó a profesionales y entidades vinculadas con la arquitectura, el patrimonio, la gestión municipal y el sistema financiero, con el objetivo de encontrar alternativas que permitan la recuperación de los inmuebles y la reactivación económica de las familias afectadas.
También se planteó la necesidad de establecer mecanismos de coordinación con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), el Municipio de Riobamba y el Consejo Cantonal, además de otros sectores que puedan contribuir técnica y económicamente.
Solidaridad activa para las familias afectadas
El proceso de acompañamiento también se articula a través del diálogo impulsado desde la Diócesis de Riobamba y el Comité de Solidaridad Civil, desde donde se busca generar una respuesta colectiva frente a las consecuencias de la tragedia.
El planteamiento es que la solidaridad no se limite a una ayuda momentánea, sino que se traduzca en acompañamiento permanente y acciones concretas para las familias que todavía enfrentan pérdidas y dificultades.
“Esta es una tarea cívica”, se enfatizó, al señalar que el proceso no debe convertirse en un espacio político ni en una disputa por protagonismo, sino en una iniciativa orientada exclusivamente a respaldar a los afectados.
Exigen una investigación transparente
Otro de los pedidos centrales es que se realice una investigación transparente que permita establecer qué ocurrió y determinar las responsabilidades que correspondan.
El reclamo apunta también al derecho de la ciudadanía a conocer las causas y circunstancias que provocaron la emergencia.
La tragedia, se advirtió, no terminó el día del incidente. Para numerosas familias, la emergencia continúa y cada día que pasa sin soluciones puede profundizar las pérdidas.
Por ello, el llamado busca unir a la ciudadanía, instituciones, profesionales y organizaciones alrededor de tres objetivos: acompañar a las familias afectadas, recuperar el patrimonio de Riobamba y garantizar una ciudad más segura.